sábado, 6 de junio de 2009

Terminator 4: Una película para fanáticos

Por Emilio Marcelo Jozami
mjozami@elliberal.com.ar

Terminator 4: La Salvación, que se estrenó anteanoche en Santiago, es una película para fanáticos. Situada en el año 2018 y en un ambiente post-apocalíptico, esta producción dirigida por McG es visualmente impactante y cumple con su cometido de entretener.
Si uno va dispuesto a ver un filme de ciencia ficción y de acción sin descanso, disfrutará con las espectaculares secuencias de persecución de las implacables máquinas de matar identificadas como los T-600, T-800, Motorterminators, Hydrobots y los Hunter-killers.
La Salvación es una película con referencias puntuales a las anteriores de Terminators. McG calcó escenas de la I, II y III, y adosó un ritmo más vertiginoso. Y propone a los fans seguir la evolución de los personajes, aunque esté ausente el Arnold Schwarzenegger de carne y hueso pero sí presente mediante un cameo digital.
En esta continuación, se acentúa en la identidad de Marcus (destacable Sam Worthington) y en el adolescente Kyle Resse. Connor (un contenido Christian Bale) buscará por todos los medios destruir a la máquina Skynet, el enemigo todopoderoso.
Terminator 4: La Salvación es una película que remite, por su arte y puesta en escena a Mad Max, Transformer y hasta Matrix Recargado. Hay tramas y subtramas bastante complejas, que por momento desdibujan el conflicto entre hombres y máquinas. Aunque parezca increíble, en este mundanal e infernal ruido hay espacio para el amor.
Además, ya comenzaron a rodar el quinto episodio, I’ll be back (Volveré).


Humanos vs. Robots

La cuarta entrega de Terminator trata de la lucha entre humanos y robots que pugnan por su supervivencia y dominio sobre la faz de la Tierra.

John Connor (Christian Bale), el genio de la cibernética y única esperanza de la humanidad contra las máquinas, es el protagonista de esta historia. Junto a su esposa Kate Brewster crea una organización de resistencia sobre la base de los supervivientes humanos y dirige un ataque contra los robots creados por Skynet.

Marcus Wright (Sam Worthington), un extraño personaje que aparece aparentemente para ayudar a Connor en su misión, despierta las susceptibilidades del protagonista, quien sospecha que viene del futuro —o tal vez del pasado— con oscuras intenciones.

Entre los numerosos “siervos robóticos” de Skynet están Helena Bonham Carter, como Serena, y Roland Kickinger, quien aportará el cuerpo sobre el que se debe implantar el rostro digitalizado del primer T-800, la sangrienta máquina humanoide a la que encarnó Arnold Schwarzenegger en las anteriores sagas.

El filme creado por James Cameron fue ambientado el año 2018, luego de un imaginario apocalipsis, y filmado en 2008 en Albuquerque, Nuevo México, un lugar propicio para recrear escenarios sórdidos y desolados de una ciudad devastada por la guerra nuclear.

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