sábado, 14 de marzo de 2009


Un actor todoterreno
Desde su debut como joven granjero de la comunidad Amish en "Único testigo" (más conocida como "Testigo en peligro", con Harrison Ford), Viggo Mortensen no ha dejado de ofrecer majestuosas interpretaciones en títulos que van desde la exitosa trilogía de "El Señor de los Anillos" hasta su reciente "Alatriste", pasando por la reciente y crudísima "Una historia de violencia" (con Ed Harris y William Hurt).

No por ello debemos olvidar la inquietante "Un crímen perfecto" (con Michael Douglas y Gwyneth Paltrow), la revolucionaria "La teniente O´Neil" (con Demi Moore y Anne Bancroft), la fría y relevante "Retrato de una dama" (Nicole Kidman y John Malkovich), la sangrienta "Atrapado por su pasado" (también conocida como "Carlitos Way", con Al Pacino, Sean Penn y Jorge Porcel), la celebrante y arábiga Hidalgo: Oceános de fuego, y La pistola de mi hermano donde, ¡oh, casualidad!, interpreta a un hincha de San Lorenzo.

Mientras promociona por América Latina "Alatriste", ya está lista para estrenarse "Eastern Promises", donde trabajará con Naomi Wats, bajo la dirección de David Cronemberg, e interpreta al despiadado matón Nikkolai Luzhin en una película que denuncia el comercio sexual de la Europa del Este.

En el 2007 estrenará también "Appaloosa", que protagoniza con Diane Lane, y será dirigido por Ed Harris. Para el 2008 vendrá con "Good", de Vicente Amorim, un drama centrado en el ascenso nazi en la Alemania de los años 30. Y como si esto fuera poco, por Internet está circulando que el también músico, fotógrafo, pintor y escritor, nacido en Estados Unidos interpretaría a Solid Snake, el mítico personaje de videojuegos.

Dicen que usted ha interpretado con Alatriste a una suerte de la quinta esencia del español. ¿Cuál es su opinión ahora del pueblo español?

"Son todos diferentes. Ha sido un privilegio encarnar a un español como Alatriste. También lo fue para los otros actores del reparto porque, como yo, han percibido muy bien de que se trataba de un cuento muy importante. En la película se cuenta muy bien lo que ha sido esa época de la España luminosa. "Tano" (así llaman al director Agustín Díaz Yanes) contó lo que fue ese tiempo, a lo grande y con mucho corazón".

¿Has leído los cinco libros de Arturo Pérez-Reverte?

"El guión de Tano me ayudó a componer el personaje porque no había leído en profundidad las novelas y luego de aceptar la propuesta, compré los cinco libros y los leí en un corto tiempo para profundizar más mi papel, ustedes dirán si lo he logrado. El guión adaptado sobre los libros de Pérez Reverte no puede ajustarse más a lo que él quiso decir, por lo tanto me pareció perfecto el hecho de que no se convierta en una saga, sino en una sola película, porque sino debería haberse trasladado para la TV".

Arturo Pérez-Reverte ha dicho que no imaginaba otro Alatriste que sea Viggo Mortensen. Y también aseguró que "Viggo se ha hecho español, oscuro y trágico. ¿Cómo tomó usted a esta expresión del padre de Alatriste?

"No hay remedio, ya está hecha la cosa. Más allá de los elogios, esta película marcará una nueva etapa para el cine español y para el cine de Europa. Todos los que se han criado con la lengua española, entre los que me cuento, sevan a sentir muy orgulloso por este trabajo tan maravilloso. Cuando tomo un guión siento miedo por el personaje en el cual debo meterme en la piel, estudiar sus costumbres y sus deberes, pero cuando un actor recibe un guión tan rico y sin fisuras como este, pues tienes que solamente preocuparte por hacerlo lo mejor posible y el miedo queda un poco al costado".

El Dato

En 2002, Viggo fundó la editorial Perceval Press, con la que continúa publicando especialmente libros de artistas, fotógrafos y poetas.


Síntesis del argumento de "Alatriste"

Intrigas palaciegas y corrupción

En la España imperial del siglo XVII, Diego Alatriste, soldado al servicio de su majestad, combate en una guerra en las frías tierras de Flandes, cuando en una emboscada de los holandeses, Balboa, amigo y compañero de armas, cae herido de muerte. Alatriste escucha de los labios de su amigo una última petición y promete cumplirla: cuidará de su hijo Iñigo y le alejará del oficio de soldado.
A su regreso a Madrid, se encuentra con un imperio moribundo. La misma España en la que Quevedo y Góngora escriben sus versos, Velázquez pinta sus cuadros, y Lope de Vega estrena sus comedias, se desmorona ante la impasibilidad de su Rey, ya que la corte de Felipe IV, dominada por las intrigas y la corrupción, es manejada por el Conde Duque de Olivares, con el apoyo de la Santa Inquisición.
El propio Alatriste, que malvive vendiendo su espada, se verá implicado en una de estas intrigas cuando es contratado junto a otro mercenario, el italiano Gualterio Malatesta, para dar muerte a dos misteriosos personajes que viajan de incógnito a Madrid.
El destino de Alatriste quedará marcado cuando, intuyendo algo turbio en el siniestro encargo, decide perdonar la vida a los dos extranjeros y enfrentarse a Malatesta que pretendía terminar el trabajo. Esa noche se ganará un enemigo para toda la vida.
Cuando Alatriste descubre a quién ha salvado la vida, entiende que tendrá que enfrentarse a fuerzas demasiado poderosas para combatirlas con la espada. Pero no estará solo, la bellísima Maria de Castro, sus inseparables compañeros en el campo de batalla y sobre todo Iñigo, ahora casi un hijo para él, serán su apoyo incondicional.

viernes, 13 de marzo de 2009

Patrick Swayze, le pelea al cáncer trabajando

A esta nota la publiqué el 14 de marzo de 2009 en la sección PURA VIDA, de EL LIBERAL, diario donde trabajo con orgullo y sentido de pertenencia desde enero de 1986 hasta la actualidad.

Bailarín, cantante, fantasma, surfista, drag queen. Más allá de los resultados y los gustos, Patrick Swayze ha demostrado a lo largo de su carrera una particular habilidad para salir airoso de situaciones que podrían ser una desgracia para cualquier actor. Está sorteando un cáncer de páncreas que lo tuvo mucho más allá de la fatalidad artística. “The Best”, la serie que comenzó a emitirse la señal A&E fue un gran escape que lo trajo a la vida de los primeros planos, pero en la pantalla chica.
En “The Beast”, es Charlie Barker, agente encubierto del FBI que rompe las reglas y apela a sus propios códigos para cumplir con sus tareas: ser mentor del principiante Ellis Dove Aunque desconoce que el novato está siendo presionado por el Departamento de Asuntos Internos para delatar sus métodos poco ortodoxos. Mientras disfruta de este regreso a la consideración del público, ayer tuvo que lidiar con una publicación que realizó “National Enquirer”. La publicación inglesa presentó en su última portada unas fotografías recientes de Patrick Swayze y tituló "El fin”, indicando de esta manera que el actor que padece cáncer de páncreas desde el año pasado se encontraba en sus últimas semanas de vida.
A través de un comunicado, Swayze desmintió un supuesto empeoramiento de su salud y lamentó que algunos tabloides sensacionalistas publiquen “historias negativas” ya que no sólo continúa con su tratamiento sino que además está trabajando en un libro y disfrutando del éxito que ha tenido su serie de televisión “The Beast” en la primera temporada en EE.UU. “Demasiadas cosas positivas me están pasando actualmente. Empecé una nueva quimioterapia y, una vez más, soy uno de los afortunados con cáncer de páncreas que responde bien al tratamiento”, sostuvo el protagonista de “Dirty Dancing” y “Ghost”. “Espero que en el futuro, la prensa piense dos veces antes de imprimir inexactitudes y de pintar una desagradable imagen en momentos en que tengo mucho para estar agradecido…”, concluyó el artista norteamericano.
Swayze se sobrepuso a su propia enfermedad y terminó la primera temporada de The Best (en EE.UU) dando un ejemplo de fortaleza física, al punto de llevar la tensión por sus quebrantos de salud a su personaje: es un policía que lleva una carga de odio y dolor, casi parecida a la que el protagonista ha manifestado varias veces sobre su lucha con el cáncer.
Un romántico, un duro, ángel o demonio; Swayze es un luchador y está dispuesto a hacer realidad su propio milagro de vida.

“Al diablo con todos”
“He vivido 159 vidas y planeo seguir sacando provecho. Cuando pensás en cuáles son tus opciones recordás eso que dicen: ´Vive la vida y no lamentes tu muerte´", dijo el actor de 56 años en la primera entrevista televisiva que dio para hablar sobre su salud y promocionar su ficción. A poco más de un año del primer diagnóstico, Swayze sigue adelante con su lucha junto a Lisa Niemi, con quien lleva casado más de 33 años.
"Tengo la maldad y la pasión necesaria para decir: al diablo con todos. Obsérvenme, vean lo que puedo hacer. Jamás tuve una discusión con ellos -refiriéndose a la prensa-, pero cuando comienzan a molestar a la gente que quiero, cuando molestan a mi familia, ya sabés, la fe es algo muy frágil. Y nadie debería robarle la fe a la gente que amo, mucho menos si es por algo injustificado o falso", comentó durante la entrevista.
Está consciente de que su enfermedad es complicada, pero aún así piensa seguir trabajando. “Nadie pensó que lograría terminar 13 episodios de una serie de televisión y lo hice. Así que puedo con muchas cosas. Quisiera durar hasta que consigan una cura. Será mejor que los presione. Fue muy difícil grabar la serie, principalmente porque jamás me colapsé en el set de grabación. Nadie me oyó quejarme o llorar como una niña o un perdedor. Cada mañana ajustaba mi actitud, a pesar de que si debía estar listo a las 6, tenía que levantarme a las 3 de la madrugada para poner a funcionar mi cuerpo”.

La resurrección de Mickey Rourke

A esta nota la publiqué el 12 de marzo de 2009 en la sección PURA VIDA, de EL LIBERAL, diario donde con enorme orgullo y sentido de pertenencia trabajo desde enero de 1986 hasta la actualidad.

Con la cara deformada por los golpes y las cirugías, Phillip Andre Rourke Junior vive una nueva juventud y comenzó a disfrutar de esa segunda oportunidad que le dio Hollywood en la vida. Un luchador que seduce con talento.
Hollywood no es muy propenso a dar segundas oportunidades a sus artistas díscolos, mucho menos si estos no se ajustan a los lineamientos que impone “La Meca del Cine” a sus celebridades para seguir brillando en las marquesinas del show bussines. Phillip Andre Rourke Junior o Mickey Rourke es una de esas figuras que conoció la gloria en los años 80 y el olvido total desde los 90 hasta mediados de los 2000.
El otrora sex symbol, aquél que rompió corazones a raíz del osado personaje que interpretó en el filme erótico “9 semanas y media”, sabe lo que significa ser un ídolo caído, pero también supo como reinventarse para poder regresar a las grandes ligas de la industria cinematográfica referente del mundo entero. Lo hizo a base de talento (que lo tiene y mucho) y no sostenido en una vida escandalosa y difícil que lo caracterizó.
La resurrección de Rourke no fue de golpe, como en su momento ocurrió con John Travolta después que Quentin Tarantino lo escogió para ser la figura de “Pulp Fiction”. A partir de allí, Travolta recuperó fama, fortuna y poder que hoy sostiene con sobriedad en sus acciones y soberbias actuaciones en cuanto filmes trabaja. En cambio, Rourke hizo un proceso gradual a partir de sólidas labores en “Sin City”, de Robert Rodríguez.
El proceso de rehabilitación siguió con “Legítima defensa” (Francis Ford Coppola), “Animal Factory” (Steve Buscemi), “Búffalo 66” (Vincent Gallo), “El Juramento” (Sean Penn), “Spun” (Jonas Akerlund),“El Mexicano” (Robert Rodríguez) y “Man on Fire” (Tony Scott). Pero, el papel que lo reposicionó en las primeras líneas de la industria es “El Luchador”, que mañana se estrena en los cines Sunstar, de Santiago.
La historia que narra esta película, dirigida por Darren Aronofsky, es la resignificación de la vida turbulenta que llevó Rourke. Nacido en Nueva York hace 56 años y criado en Miami, donde se trasladó cuando su madre se volvió a casar, el duro Rourke tuvo una infancia violenta y fue un adolescente conflictivo. Pero como buen superviviente ha resucitado gracias a este trabajo, un drama sobre el ocaso de un profesional de lucha libre con tintes autobiográficos, que ha rodado a las órdenes de Aronofsky.
“Mi comportamiento durante quince años fue terrible y he pagado un precio. Ya no culpo a los demás, procuro arreglar los platos rotos. Ahora entiendo de donde vengo, la arrogancia con la que me he comportado en ocasiones, mi orgullo era una máscara para esconder el abandono que sufrí en mi infancia”. Una confesión de Mickey que desgarra el alma de sus seguidores y la propia.
Este hombre, que encontró la redención a los 57 años, está a punto de viajar a un país sudamericano (posiblemente Brasil) para filmar “The Expendables”, dirigido por su amigo Sylvester Stallone. Además, Stallone lo quiere para que protagonice la próxima entrega de “Rambo”, película emblemática si las hay del popular “Sly”.
Después de “El Luchador”, Rourke estrenará “The Informers”, un drama que lo reencontrará con Kim Basinger, esa mujer a la que acosó y maltrató en “9 semanas y media”. También tiene pendiente el estreno de “Killshot”, junto a Rosario Dawson y Diane Lane; y “13”, el remake americano de la película francesa “13 Tzameti” donde coincidirá con Ray Liotta y Jason Statham. Como si esto fuera poco, el que fue un galán con fama, poder y dinero y se retirara en los 90, cuando estaba en lo más alto, para boxear profesionalmente bajo el pseudónimo de “Marielito”, también protagonizará “11 minutos”, dirigido por Hany Abu-Assad, que se dio a conocer con "Paradise Now". Estará con Alice Braga y Vincent Cassel. Ah, faltaba algo, Rourke será el villano de “Iron Man II”. Será la contracara de Robert Downey Jr. en este magnífico filme basado en el célebre comic que se estrenará en el 2010.
Con la cara deformada por los golpes y la cirugía, Mickey Rourke vive una segunda juventud y comenzó a disfrutar de esa segunda oportunidad que le dio Hollywood en la vida. Un luchador que seduce con talento.